Reporte Coronavirus Venezuela, 20/05/2020: Nicolás Maduro informa de 75 nuevos casos, 824 en total

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Con El Mazo Dando – Programa 302

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Samuel Moncada a la ONU: Exigimos que por una vez detenga políticas guerreristas de EEUU y Colombia

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Ex Pdta. Laura Chinchilla entrevista a Juan Guaidó

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Hugo Chávez como AMLO, pedía desaparecer el PIB

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Chávez a EEUU: ¡No se vayan a equivocar, Venezuela no volverá a ser colonia de nadie!

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Diario de una Cuarentena: Capítulo Veintiocho

*JUAN MARTORANO

No te dejes atrapar por las opiniones de la multitud.

Vive tu vida de acuerdo con las luces que llegan de lo Alto.

La multitud juzga el lado externo de las cosas.

Lo íntimo, sólo Dios lo conoce.

El mundo no puede conocer las enseñanzas de amor del Maestro.

Prefiere obedecer al Maestro, amando siempre, y no des valor a las opiniones de la multitud que todo lo hace para que seamos igual a ella, sin personalidad y sin opinión propia”.

Tomado del libro “Minutos de Sabiduría” de C. Torres Pastorino

A 67 días del inicio de la cuarentena social y colectiva en Caracas, La Guaira, Táchira, Miranda, Cojedes, Zulia y Apure, y 66 en el resto del territorio nacional, continúo en estas entregas de diarios de la cuarentena, para continuar dejando testimonio a la posteridad de cómo desde Venezuela sorteamos la pandemia del Covid-19, y como una manera de acompañarles y de acompañarnos en estas difíciles circunstancias por las cuales estamos atravesando.

Pero, para no perder la costumbre, procederé también a la actualización del avance del Covid-19 a nivel mundial y en Venezuela, colocando primero a los diez países con más casos de esta pandemia, luego Venezuela y las consideraciones y reflexiones que formularemos al día de hoy.

Para el momento en que escribo esta entrega, van 5.000.561 casos a nivel mundial, 643 casos por cada millón de habitantes, 1.899.675  personas curadas (37,99%) y 328.172 personas fallecidas (6,56%).

Estados Unidos es ahora el epicentro de esta pandemia global, con  1.581.903 casos confirmados, 4,800 casos por cada millón de habitantes, 301.341 personas curadas (19,05%) y 93.806 personas fallecidas (5,93%).

Lo sigue Rusia con 317.554 casos confirmados, 2.164 casos por cada millón de habitantes, 92.681  personas recuperadas (29,19%) y 3.099  personas fallecidas (0,98%).

Tercer lugar, la República Federativa de Brasil con 293.357 casos confirmados, 1,388 por cada millón de habitantes, 116.683 personas recuperadas (39,78%) y 18.894 personas fallecidas (6,44%).

Cuarto lugar Reino Unido con 248.293 casos confirmados, 3,737 casos por cada millón de habitantes, no ha hecho públicas hasta ahora las cifras de personas recuperadas y  35.704 personas fallecidas (14,38%).

Quinto lugar España con casos 232.555 confirmados, con  4.937 casos por cada millón de habitantes,  150.376 personas curadas (64,66%) y  27.888 personas fallecidas (11,99%).

Sexto lugar Italia con 227.364 casos confirmados, 3.774 casos por cada millón de habitantes, 132.282 personas recuperadas (58,18%) y 32.330 personas fallecidas (14,22%).

Séptimo lugar Alemania con 178.531 casos confirmados, 2.147 por cada millón de habitantes,  156.802 personas recuperadas (87,83%) y 8.270   personas fallecidas (4,63%).

Octavo Lugar Turquía con 152.587  casos confirmados, 1.835 casos por cada millón de habitantes, 113.987 personas recuperadas (74,70%) y 4.222  personas fallecidas (2,77%).

En el noveno lugar ubicamos a Francia con 143.845 casos confirmados, 2.145 casos por cada millón de habitantes, 63.354 personas curadas (44,04%) y 28.132 personas fallecidas (19,58%).

Décimo lugar la República Islámica de Irán 126.949 casos confirmados, 1.523 casos por cada millón de habitantes, 98.808 personas recuperadas (77,83%)  y 7.183 personas fallecidas (5,66%).

En el caso de la República Bolivariana de Venezuela, hasta el miércoles 20 de mayo  tenemos 824 casos confirmados, 26 casos por cada millón de habitantes, 253 personas recuperadas (30,70%) y 10 personas fallecidas (1,21%). Lo que hace que haya 561 casos activos solamente y que vienen siendo tratadas por el Gobierno Bolivariano.

Importante es de señalar que ahora el estado más afectado por la pandemia es el estado Táchira, que ahora pasa al primer lugar, con 183 casos, Nueva Esparta con 142 casos confirmados pasando al segundo lugar, Miranda con 106 casos, Distrito Capital con 97 casos, Apure 56 casos, Bolívar 52 casos, Aragua con 50 casos, La Guaira con 33 casos, Lara 21 casos, Barinas 12 casos, Falcón 10 casos, Amazonas y Zulia 9 casos, Trujillo 8 casos, Anzoátegui y Sucre 6 casos, Portuguesa 5 casos, Los Roques y Mérida 4 casos, Guárico 3 casos, Yaracuy, Cojedes y Monagas 2 casos, Carabobo y Delta Amacuro 1 caso.

De igual manera, cabe destacar, que de los 561 casos activos, 295 vienen siendo tratados en Centros Diagnósticos Integrales (CDI); 248 en hospitales y 18 en clínicas privadas.

De igual manera, cabe destacar que de esos 561 casos activos, 442 son personas asintomáticas, 114 están recluidos por deficiencia respiratoria aguda leve, 3 persona recluida por deficiencia respiratoria aguda moderada y 2 por deficiencia respiratoria aguda grave, ameritando estar recluida en una unidad de cuidados intensivos, (UCI).

A la fecha, Venezuela se mantiene como el país con mayor número de pruebas por millón de habitantes en América Latina y El Caribe con la aplicación de 666 mil 562 test, lo que representa 22 mil 219 pruebas por millón de habitantes.

En cuanto al control de ingreso de venezolanos por las fronteras, más de 41 mil 933 connacionales han retornado a la nación, de los cuales 220 personas han resultado positivas a la COVID-19.

Pero es importante en esta entrega hacer las siguientes consideraciones:

1.- El Jefe de Estado reveló que los venezolanos que han dado positivo a Covid-19 procedentes de Colombia, presumen que fueron contagiados en los autobuses que extrañamente dispusieron las autoridades del país cafetero para el traslado de compatriotas a las fronteras. “Ellos aseguran que solo tuvieron contacto con sus familias, que salieron sanos y presumen que los contaminaron en los autobuses”, denunció ante una eventual estrategia del Gobierno colombiano para tratar de que los casos del nuevo coronavirus se multipliquen de forma exponencial. Este era un escenario y una posibilidad que fue advertida en la sala situacional que laboro mucho antes de que se registrara el primer caso de Covid-19 en Venezuela, el pasado 13 de marzo de 2020. Así que esto no me extraña en lo más mínimo.

2.- Aún estamos pendientes de la información de José Ignacio Guarino sobre la Bolsa de Valores de Caracas y trabajamos al detalle sobre el caso de Nueva Zelanda y su tratamiento del Covid-19 que hemos recomendado. Lo que ha sucedido es que la dinámica informativa y de estos diarios nos ha abrumado que no ha permitido la consecución de data dura para aportarla a este diario de cuarentena.

3.- Tal y como lo ha venido sosteniendo el presidente Nicolás Maduro, Brasil se convertirá en pocos días, en el epicentro de la pandemia a nivel global, junto a Estados Unidos (ya de hecho lo es en el caso de Suramérica). Y al respecto, si bien proyectábamos para finales de mayo o comienzos de junio un proceso como se ha denominado, de desescalamiento del confinamiento gradual, y por etapas, es decir, una flexibilización de la cuarentena, y pasar a una fase de Normalidad Relativa y Vigilada (NRV). No obstante, el incremento de los casos en Venezuela producto del recibimiento de nuestros compatriotas en fronteras con Colombia, Brasil, Guyana (que no se lleva registro), Trinidad y Tobago (que no se lleva registro), Aruba, Bonaire y Curazao (que no se lleva registro), y otros, es algo muy peligroso. De hecho, aporto para el análisis y la información, la siguiente perla que soltó el presidente brasileño, Jair Bolsonaro.

Bolsonaro, en declaraciones aparecidas el 20 de marzo de 2020, señaló  que junio será probablemente el mes más crítico para el brote del coronavirus en el país. Y debo decir responsablemente, que en esto estoy de acuerdo con el gobernante de ese país. Por lo que desde mi modesto punto de vista, sería totalmente contraproducente levantar o flexibilizar las medidas de confinamiento y de distanciamiento social en el sur de Venezuela. Antes bien, debemos prepararnos para que los casos de Amazonas y Bolívar puedan incrementarse durante las próximas semanas. Por lo que el cerco epidemiológico y otras medidas complementarias al toque de queda en el municipio Gran Sabana deben ser evaluadas por el Alto Gobierno.

4.-  En cuanto a la medida de Directv Venezuela de cesar en sus transmisiones en el país, indudablemente coincido con Mario Silva y otros analistas, al develar la operación paramilitar y terrorista por parte del Comando Sur de EEUU, el gobierno de Colombia y otros lacayos del Caribe y el mundo, que puede estar en marcha, a propósito de la llegada de 5 tanqueros iraníes con combustible, aditivos y diluyentes para nuestro país (dichos buques deben llegar entre viernes y sábado al país). Indudablemente, apoyo y me gustaría adherirme al amparo por intereses colectivos y difusos interpuesto por mi colega, camarada, hermana y amiga María Alejandra Díaz Marín, abogada constitucionalista, constituyente presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional Constituyente. Me parece una de tantas iniciativas que podemos realizar en cuanto a este acto de agresión que hemos sufrido en las últimas 48 horas.

Pero es importante también en el marco del análisis, hacer estas consideraciones:

Buffet y Cisneros andan en operaciones de venta de sus activos. Incluso hay fuertes rumores de la venta del equipo Leones del Caracas. Y lo más grave, ante la violación de derechos humanos como el de información, recreación, la inamovilidad laboral con el despido vía email y guasá de trabajadores y trabajadoras que son padres y madres de familia, y violaciones a la Ley de Responsabilidad Social de Radio, Televisión y medios electrónicos, y de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, por mudarse a Colombia, advierten maniobras muy peligrosas, las cuales debemos estar atentos y prevenidos.

Esto revela que estamos llegando a horas determinantes y decisivas no sólo para la República Bolivariana de Venezuela, sino para la geopolítica mundial.

5.- Mientras todo esto ocurre, el camarada Lenin Aquino nos informa que la Corte Suprema de los Estados decidió entregar como pago hace dos días nuestra empresa CITGO Petroleum a la compañía minera canadiense Cristallex por un pleito de expropiación originado en el año 2009.Esa noticia pasó inadvertida y en toda Venezuela el tema del día es la supresión del servicio de televisión satelital de la empresa norteamericana DIRECTV a dos millones trescientos mil hogares.

Hoy amanecimos sin DIRECTV y sin la propiedad de nuestro consorcio petrolero CITGO, de nada han servido los ruegos del diputado Juan Guaidó solicitando al Departamento del Tesoro de los EEUU que neutralice la decisión del máximo tribunal norteamericano.La verdad soy uno de los más de 10 millones de usuarios que durante años he estado abonado a la suscripción del canal satelital. La agenda de las sanciones, el bloqueo, las invasiones chimbas, la usurpación, la “ayuda humanitaria”, “el golpe militar” y ahora una guerra en el Mar Caribe en la batalla por la gasolina, está agotada.

No tenemos agua, sin internet de CANTV, con electricidad precaria, sin gas, sin transporte, sin efectivo, sin comida, sin medicamentos, ahora sin DIRECTV y sin nuestra petrolera en los Estados Unidos.¿Qué más falta Donald Trump? ¿Qué otra cosa se te ocurre Juan Guaidó? Nos van a quitar el aire que respiramos, los bosques y la tierra que pisamos que es lo único que nos queda. Preparados debemos estar pues el próximo bloqueo es al Consorcio Master Card, nos quitarán el 79% de los puntos de ventas y el sistema de compras con tarjetas electrónicas también será suprimido.El Gobierno de Nicolás Maduro casó una pelea con el gobierno de los Estados Unidos, pero nunca se preparó para semejante desafío.

Ahora los que estamos jodidos somos la mayoría de los venezolanos. Está amarga experiencia tiene que enseñarnos a construir una política diplomática basada en nuestros propios intereses y principios, no en el pragmatismo de la geopolítica y beneficios de las grandes potencias. Estamos atrapados en la confrontación global del nuevo orden mundial que surgirá después de la pandemia del coronavirus.

En ese escenario Venezuela un país pequeño con una profunda crisis y graves problemas tiene poco que buscar.Con el deterioro de la infraestructura comunicacional, la poca efectividad de los satélites Simón Bolívar y Miranda, la ruina de la CANTV y ahora la salida de DIRECTV quedamos incomunicados por lo menos el 45% de la población. Se está hablando que en su deriva errática el atolondrado presidente de los Estados Unidos ordenará bloquear Facebook, Wasap, Instagram, Twitter, Youtube y todos los servicios de internet para Venezuela.

Está visto que la confrontación bipolar Gobierno-Oposición no sirve para nada, es una mecánica perversa que alimenta a ambos y solo ocasiona la destrucción de la nación venezolana. Para superar esta tragedia en donde estamos hundidos hace falta mucho encuentro, mucho acuerdo y mucho entendimiento entre todos los venezolanos. Algunos compatriotas están esperando que todo quede en la ruina total para entender que el encuentro en el trabajo y la producción es nuestra única salida para superar esta terrible crisis. Mientrastanto se consumen a diario en la batalla destructiva del wasap, del Facebook, del twitter y del Instagram. “Yo te prediqué en el medio de tu prosperidad y tu dijiste no quiero escuchar”.

6.- También debo destacar la información que me ha llegado de una serie de allanamientos que viene realizando la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Barquisimeto, estado Lara, ante las denuncias de posibilidad de reedición de actos terroristas como en el año 2013, 2014 y 2017, que en mi país se denominan “guarimbas”.  Esto tiene total sentido, después del estrepitoso fracaso de la mal denominada “Operación Gedeón” (aun en marcha). Por lo que los operadores de la extrema derecha deben  arrancar con otro tipo de operaciones de calle para tratar de reeditar estos eventos. Ahora, teniendo un sistema de penetración mediática a través de Directv donde su señal matriz estará ubicada ahora desde Colombia. Y estas operaciones deben ocurrir durante las próximas horas, antes de la llegada de los tanqueros iraníes a Venezuela, y con posibilidad de generar un hecho internacional de impredecibles consecuencias, ante la posibilidad de implementación de un bloqueo naval por parte de EEUU y sus aliados en el Caribe, para impedir el paso de las referidas embarcaciones. Esto ya se ha comparado con la crisis de los misiles de 1962 que afrontó la hermana República de Cuba en la disputa de la Guerra Fría entre EEUU y la URSS.

De ahí, que apoyamos totalmente lo expresado por el ministro del Poder Popular para la Defensa, y vicepresidente sectorial de Soberanía Política, Seguridad y Paz, G/J Vladimir Padrino López, que una vez que los buques iraníes estén en la zona económica exclusiva de Venezuela, serán escoltados por aeronaves militares y buques de nuestra Armada. No podíamos esperar menos de nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

7.- Por estas circunstancias, y Rusia que sabe muy bien gracias a sus excelentes servicios de inteligencia lo que viene, procedió a convocar la reunión celebrada en el día de ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU, celebrada de manera virtual producto de la pandemia global del Covid-19. Indudablemente el resonante triunfo de la Diplomacia Bolivariana de Paz fue incontrovertible, y con una brillante intervención de nuestro embajador en la ONU, Samuel Moncada.

8.- Cabe destacar que los elementos públicos, notorios y comunicacionales como por ejemplo: La reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que ya comenté; 2.- La confesión del gobierno colombiano en su participación en las incursiones mercenarias marítimas a Venezuela el pasado 3 y 4 de mayo en Macuto y Chuao; 3.- Los iraníes resteados enviándonos gasolina y lo que se necesita para recuperar la infraestructura destruida por Rafael Ramírez, y quien sabe que más en esos 5 tanqueros; 4.- El franco deterioro que ya criticamos de algunos servicios públicos,  hacen presumir que ahora desde Colombia y desde Brasil, por sólo mencionar dos gobiernos hostiles a nuestro país, estarán enviando venezolanos contagiados de Covid-19 a nuestro país, con el claro objetivo de crear una crisis sanitaria que refuerce el argumento de “emergencia humanitaria compleja” que tanto le gusta a Juan Guaidó. Ojo con esto, porque ya en estados fronterizos se registra el incremento de los casos, como ya lo hemos señalado en esta entrega. Aclarando también que los mismos ya están bajo control y debidamente aislados, pero en la narrativa de los enemigos de la patria, utilizarán esto para escalar en las operaciones psicológicas destinadas a agredir a nuestra Patria.

9.- Hay que tomar debida nota de las declaraciones de Juan Guaidó al señalar que “trabajan incansablemente en lograr una transición política en Venezuela”. Asimismo lo señaló el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, que reiteró lo de una “Hoja de Ruta” para Venezuela, al igual que Michael Kozack. Pero lo más peligroso no fue esto, sino los 200 millones de dólares que señaló Pompeo dizque para ayudar a los venezolanos a afrontar la pandemia del Covid-19. ¿Quién sabe qué propósitos deleznables habrá con la utilización de esos dineros, que bien puede ser una parte de los contribuyentes de ese país, o bien de lo que nos han robado producto de la confiscación de esos activos?

Pero, quiero culminar estas líneas, en plena fase de pre cumpleaños, con esta nota de humanidad y de amor que ya no pueden faltar en estos diarios de cuarentena.

Por desoladas calles va cantando el amor.

Ayer fijo sus oídos en balcones vecinos.

Hoy corre emocionado a pie o en bicicleta.

Ahora lleva tapa bocas y mantiene respetuosa distancia, pero igual, en sus ojos, guarda el brillo de una primera vez y las esperanzas del reencuentro.

El amor ya no puede ser tan prosaico, directo y hasta vulgar, como antes, pero igual sigue siendo amor y manifestando lo mejor de nosotros mientras en los rincones de la casa siguen floreciendo las orquídeas, los claveles, los lirios y las callenas. Y afuera, levanta sus copas de encendido carmesí, los buscares, más allá, apamates, araguaney, josefinos y hasta el mamón macho florece en las calles desocupadas del mundo.

Eres la luz que me guía todos los días

Para darme fuerzas para seguir

Y seguir siendo mi inspiración y mi alegría

Nadie está con otro obligado

Es un refrán común

Y un día sin verte

Me tiene desesperado.

Usted que me regala

Muchas e infinitas sorpresas

Y se lleva

Todas mis tristezas

Es parte de mis versos y poesías que ahora en estos escritos trataré de expresarlos. Sobre todo a pocas horas de arribar a mi 40va vuelta al sol.

Y que, como ya puedo ver, no será para nada un cumpleaños aburrido.

Pero este cumpleaños arranca desde hoy, porque cumplo 8 años en la institución en la que presto mis servicios a la patria, y donde estoy viviendo de manera muy particular esta contingencia del Covid-19 en el país.

Pero agradezco a la vida y a la providencia, vivir en los tiempos de Chávez y de formación de un nuevo bloque histórico.

Es decir, un cuarentón celebrando en plena cuarentena

Este es mi aporte del día de hoy en este capítulo 28 del Diario de Cuarentena.

Esta entrega del diario de cuarentena ha culminado.

¡Leales Siempre! ¡Traidores Nunca!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

* Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.comj_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.

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Distopía de alta tecnología: la receta que se gesta en Nueva York para el post-coronavirus

Naomi Klein

Escrito por Naomi Klein

Durante la sesión informativa diaria sobre coronavirus del gobernador de Nueva York Andrew Cuomo el miércoles, la sombría mueca que llenó nuestras pantallas durante semanas fue reemplazada brevemente por algo parecido a una sonrisa.

La inspiración para estas vibraciones inusualmente buenas fue un contacto en video del ex CEO de Google Eric Schmidt, quien se unió a la reunión informativa del gobernador para anunciar que encabezará una comisión para reimaginar la realidad post-Covid del Estado de Nueva York, con énfasis en integrar permanentemente la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica.

«Las primeras prioridades de lo que estamos tratando de hacer», dijo Schmidt, «se centran en telesalud, aprendizaje remoto y banda ancha… Necesitamos buscar soluciones que se puedan presentar ahora y acelerar la utilización de la tecnología para mejorar las cosas». Para que no haya dudas de que los objetivos del ex CEO de Google eran puramente benevolentes, su fondo de video presentaba un par de alas de ángel doradas enmarcadas.

Justo un día antes, Cuomo había anunciado una asociación similar con la Fundación Bill y Melinda Gates para desarrollar «un sistema educativo más inteligente». Al llamar a Gates un «visionario», Cuomo dijo que la pandemia ha creado «un momento en la historia en el que podemos incorporar y avanzar en las ideas [de Gates] … Todos estos edificios, todas estas aulas físicas, ¿para qué, con toda la tecnología que se tiene?» preguntó, aparentemente de modo retórico.

Ha tardado un tiempo en edificarse, pero está comenzando a surgir algo parecido a una doctrina del shock pandémico. Llamémoslo «Screen New Deal» (el New Deal de la pantalla). Con mucho más de alta tecnología que cualquier otra cosa que hayamos visto en desastres anteriores, el futuro que se está forjando a medida que los cuerpos aún acumulan las últimas semanas de aislamiento físico no como una necesidad dolorosa para salvar vidas, sino como un laboratorio vivo para un futuro permanente y altamente rentable sin contacto.

Anuja Sonalker, CEO de Steer Tech, una compañía con sede en Maryland que vende tecnología para el auto estacionamiento de vehículos (self parking), resumió recientemente el nuevo discurso que genera el virus. «Hay una tendencia definida a la tecnología sin contacto con humanos», dijo. «Los humanos son biopeligrosos, las máquinas no lo son».

Es un futuro en el que nuestros hogares nunca más serán espacios exclusivamente personales, sino también, a través de la conectividad digital de alta velocidad, nuestras escuelas, los consultorios médicos, nuestros gimnasios y, si el estado lo determina, nuestras cárceles. Por supuesto, para muchos de nosotros, esas mismas casas ya se estaban convirtiendo en nuestros lugares de trabajo que nunca se apagan y en nuestros principales lugares de entretenimiento antes de la pandemia, y el encarcelamiento de vigilancia «en la comunidad» ya estaba en auge. Pero en el futuro, bajo una construcción apresurada, todas estas tendencias están preparadas para una aceleración de velocidad warp (forma teórica de moverse más rápido que la velocidad de la luz).

Este es un futuro en el que, para los privilegiados, casi todo se entrega a domicilio, ya sea virtualmente a través de la tecnología de transmisión y en la nube, o físicamente a través de un vehículo sin conductor o un avión no tripulado, y luego la pantalla «compartida» en una plataforma mediada. Es un futuro que emplea muchos menos maestros, médicos y conductores. No acepta efectivo ni tarjetas de crédito (bajo el pretexto del control de virus) y tiene transporte público esquelético y mucho menos arte en vivo. Es un futuro que afirma estar basado en la «inteligencia artificial», pero en realidad se mantiene unido por decenas de millones de trabajadores anónimos escondidos en almacenes, centros de datos, fábricas de moderación de contenidos, talleres electrónicos, minas de litio, granjas industriales, plantas de procesamiento de carne, y las cárceles, donde quedan sin protección contra la enfermedad y la hiperexplotación. Es un futuro en el que cada uno de nuestros movimientos, nuestras palabras, nuestras relaciones pueden rastrearse y extraer datos mediante acuerdos sin precedentes entre el gobierno y los gigantes tecnológicos.

Si todo esto suena familiar es porque, antes del Covid, este preciso futuro impulsado por aplicaciones y lleno de conciertos nos fue vendido en nombre de la conveniencia, la falta de fricción y la personalización. Pero muchos de nosotros teníamos preocupaciones. Sobre la seguridad, la calidad y la inequidad de la telesalud y las aulas en línea. Sobre autos sin conductor que derriban peatones y aviones no tripulados que destrozan paquetes (y personas). Sobre el rastreo de ubicación y el comercio sin efectivo que borra nuestra privacidad y afianza la discriminación racial y de género. Sobre plataformas de redes sociales sin escrúpulos que envenenan nuestra ecología de la información y la salud mental de nuestros hijos. Sobre «ciudades inteligentes» llenas de sensores que suplantan al gobierno local. Sobre los buenos trabajos que estas tecnologías eliminaron. Sobre los malos trabajos que producían en masa.

Y, sobre todo, nos preocupaba la riqueza y el poder que amenazaban a la democracia acumulados por un puñado de empresas tecnológicas que son maestros de la abdicación, evitando toda responsabilidad por los restos que quedan en los campos que ahora dominan, ya sean medios, minoristas o transporte.

Ese era el pasado antiguo conocido como «febrero». Hoy en día, una gran ola de pánico arrastra a muchas de esas preocupaciones bien fundadas, y esta distopía calentada está pasando por un cambio de marca de trabajo urgente. Ahora, en un contexto desgarrador de muerte masiva, se nos vende la dudosa promesa de que estas tecnologías son la única forma posible de proteger nuestras vidas contra una pandemia, las claves indispensables para mantenernos a salvo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.

Gracias a Cuomo y sus diversas asociaciones multimillonarias (incluida una con Michael Bloomberg para pruebas y rastreo), el estado de Nueva York se está posicionando como la brillante sala de exposición para este sombrío futuro, pero las ambiciones van mucho más allá de las fronteras de cualquier estado o país.

Y en el centro de todo está Eric Schmidt. Mucho antes de que los estadounidenses entendieran la amenaza de Covid-19, Schmidt había estado en una agresiva campaña de lobby, presiones y relaciones públicas impulsando precisamente la visión de la sociedad del Black Mirror (o Espeo Negro, por la serie inglesa) que Cuomo acaba de darle poder para construir. En el corazón de esta visión está la perfecta integración del gobierno con un puñado de gigantes de Silicon Valley: con escuelas públicas, hospitales, consultorios médicos, policías y militares, todas las funciones principales se externalizan (a un alto costo) a empresas privadas de tecnología.

Es una visión en la que Schmidt ha estado avanzando en sus funciones como presidente de la Junta de Innovación de Defensa, que asesora al Departamento de Defensa sobre el mayor uso de la inteligencia artificial en el ejército, y como presidente de la poderosa Comisión de Seguridad Nacional sobre Inteligencia Artificial, o NSCAI, que asesora al Congreso sobre «avances en inteligencia artificial, desarrollos relacionados con el aprendizaje automático y tecnologías asociadas», con el objetivo de abordar «las necesidades de seguridad nacional y económica de los Estados Unidos, incluido el riesgo económico». Ambas juntas están llenas de poderosos CEOS de Silicon Valley y altos ejecutivos de compañías como Oracle, Amazon, Microsoft, Facebook y, por supuesto, los colegas de Schmidt en Google.

Como presidente, Schmidt aún posee más de 5.3 mil millones de dólares en acciones de Alphabet (la compañía matriz de Google), así como grandes inversiones en otras empresas tecnológicas, esencialmente ha estado llevando a cabo una reestructuración con sede en Washington en nombre de Silicon Valley. El objetivo principal de las dos cámaras empresarias es solicitar aumentos exponenciales en el gasto del gobierno en investigación sobre inteligencia artificial y en infraestructura que permita tecnologías como la 5G, inversiones que beneficiarían directamente a las compañías en las que Schmidt y otros miembros de estos grupos tienen amplias participaciones.

Primero en presentaciones a puertas cerradas para legisladores y más tarde en artículos de opinión y entrevistas públicas, el argumento de Schmidt ha sido que, dado que el gobierno chino está dispuesto a gastar dinero público ilimitado para construir la infraestructura de vigilancia de alta tecnología, mientras permite a las empresas tecnológicas chinas como Alibaba, Baidu y Huawei obtener los beneficios de las aplicaciones comerciales, la posición dominante de los EE.UU en la economía global está al borde del colapso.

El Centro de Información de Privacidad Electrónica recientemente obtuvo acceso a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información a una presentación realizada por el NSCAI de Schmidt hace un año, en mayo de 2019. Sus diapositivas plantean una serie de afirmaciones alarmistas sobre cómo la infraestructura reguladora relativamente laxade China y su apetito sin fondo por la vigilancia está haciendo que se adelante a los EE.UU. en varios campos, incluyendo la inteligencia artificiaal para diagnóstico médico, vehículos autónomos, infraestructura digital, ciudades inteligentes, viajes compartidos y comercio sin efectivo.

Las razones dadas para la ventaja competitiva de China son innumerables, desde el gran volumen de consumidores que compran en línea; «La falta de sistemas bancarios heredados en China», lo que le ha permitido saltar sobre efectivo y tarjetas de crédito y desatar «un enorme mercado de comercio electrónico y servicios digitales» utilizando «pagos digitales»; y una grave escasez de médicos, lo que ha llevado al gobierno a trabajar estrechamente con compañías tecnológicas como Tencent para usar la AI (inteligencia artificial) como medicina «predictiva». Las diapositivas señalan que en China, las compañías tecnológicas «tienen la autoridad de eliminar rápidamente las barreras regulatorias, mientras que las iniciativas estadounidenses se ven envueltas en el cumplimiento de HIPPA y la aprobación de la FDA».

Sin embargo, más que ningún otro factor, el NSCAI señala la voluntad de China de adoptar alianzas público-privadas en la vigilancia masiva y la recopilación de datos como una razón para su ventaja competitiva. La presentación promociona el «apoyo y participación explícita del gobierno de China, por ejemplo, en el despliegue del reconocimiento facial». Sostiene que «la vigilancia es uno de los ‘primeros y mejores clientes’ para Al» y, además, que «la vigilancia masiva es una aplicación asesina para el aprendizaje profundo».

Una diapositiva titulada «Conjuntos de datos estatales: vigilancia = ciudades inteligentes» señala que China, junto con el principal competidor chino de Google, Alibaba, están corriendo por delante.

Esto es notable porque la empresa matriz de Google, Alphabet, ha estado impulsando precisamente esta visión a través de su división Sidewalk Labs, eligiendo una gran parte de la costa de Toronto como su prototipo de «ciudad inteligente». Pero el proyecto de Toronto se cerró después de dos años de controversia incesante relacionada con las enormes cantidades de datos personales que Alphabet recolectaría, la falta de protecciones de privacidad y los beneficios cuestionables para la ciudad en general.

Cinco meses después de esta presentación, en noviembre, el NSCAI emitió un informe provisional al Congreso que suscitó la alarma sobre la necesidad de que EE.UU actúe frente a la adaptación China de estas tecnologías controvertidas. «Estamos en una competencia estratégica», afirma el informe , obtenido a través de FOIA por el Centro de Información Electrónica de Privacidad. “La inteligencia artificial estará en el centro. El futuro de nuestra seguridad y economía nacional está en juego ”.

A fines de febrero, Schmidt estaba llevando su campaña al público, tal vez entendiendo que el aumento de presupuesto que su junta directiva estaba pidiendo no podría aprobarse sin una mayor aceptación. En un artículo de opinión del New York Times titulado “Silicon Valley podría perder frente a China», Schmidt pidió «asociaciones sin precedentes entre el gobierno y la industria» y, una vez más, haciendo sonar la alarma de peligro amarilla:

AI (inteligencia artificial) abrirá nuevas fronteras en todo, desde biotecnología hasta banca, y también es una prioridad del Departamento de Defensa. … Si las tendencias actuales continúan, se espera que las inversiones generales de China en investigación y desarrollo superen a las de Estados Unidos dentro de 10 años, aproximadamente al mismo tiempo que se proyecta que su economía sea más grande que la nuestra .

A menos que estas tendencias cambien, en la década de 2030 competiremos con un país que tiene una economía más grande, más inversiones en investigación y desarrollo, mejor investigación, un mayor despliegue de nuevas tecnologías y una infraestructura informática más sólida. … En última instancia, los chinos están compitiendo para convertirse en los principales innovadores del mundo, y Estados Unidos no está jugando para ganar.

La única solución, para Schmidt, era un chorro de dinero público. Elogiando a la Casa Blanca por solicitar una duplicación de la financiación de la investigación en inteligencia artificial y ciencia de la información cuántica, escribió: “Deberíamos planear duplicar la financiación en esos campos nuevamente a medida que creamos capacidad institucional en laboratorios y centros de investigación. … Al mismo tiempo, el Congreso debe cumplir con la solicitud del presidente para obtener el nivel más alto de financiamiento de I + D de defensa en más de 70 años , y el Departamento de Defensa debe capitalizar ese aumento de recursos para desarrollar capacidades innovadoras en inteligencia artificial, cuántica, hipersónica y otras prioritarias áreas tecnológicas «.

Eso fue exactamente dos semanas antes de que el brote de coronavirus se declarara una pandemia, y no se mencionó que el objetivo de esta vasta expansión de alta tecnología era proteger la salud de los estadounidenses. Solo que era necesario evitar ser superado por China. Pero, por supuesto, eso pronto cambiaría.

En los dos meses transcurridos desde entonces, Schmidt ha sometido estas demandas preexistentes, para gastos públicos masivos en investigación e infraestructura de alta tecnología, para una serie de «asociaciones público-privadas» en inteligencia artificial y para el aflojamiento de innumerables protecciones de privacidad y seguridad, a través de un ejercicio agresivo de reposicionamiento discursivo. Ahora, todas estas medidas (y más) se están vendiendo al público como nuestra única esperanza posible de protegernos de un nuevo virus que nos acompañará en los próximos años.

Y las compañías tecnológicas con las que Schmidt tiene vínculos profundos, y que pueblan las influyentes juntas asesoras que preside, se han reposicionado como protectores benevolentes de la salud pública y generosos campeones de los «héroes cotidianos» de los trabajos esenciales (muchos de los cuales perderían sus empleos si estas compañías se salieran con la suya). Menos de dos semanas después del cierre del estado de Nueva York, Schmidt escribió un artículo de opinión para el Wall Street Journal que estableció el nuevo tono y dejó en claro que Silicon Valley tiene toda la intención de aprovechar la crisis para una transformación permanente.

Al igual que otros estadounidenses, los tecnólogos están tratando de hacer su parte para apoyar primera línea de respuesta a la pandemia. …

Pero cada estadounidense debería preguntarse dónde queremos que esté la nación cuando termine la pandemia de Covid-19. ¿Cómo podrían las tecnologías emergentes desplegadas en la crisis actual impulsarnos hacia un futuro mejor? … Empresas como Amazon saben cómo suministrar y distribuir de manera eficiente. Tendrán que proporcionar servicios y asesoramiento a los funcionarios del gobierno que carecen de los sistemas informáticos y de la experiencia.

También deberíamos acelerar la tendencia hacia el aprendizaje remoto, que se está probando hoy como nunca antes. On line, no existe un requisito de proximidad, lo que permite a los estudiantes obtener instrucción de los mejores maestros, sin importar en qué distrito escolar residan …

La necesidad de una experimentación rápida a gran escala también acelerará la revolución biotecnológica. … Finalmente, el país está atrasado hace tiempo en infraestructura digital real … Si queremos construir una economía futura y un sistema educativo basado en tele-todo, necesitamos una población totalmente conectada y una infraestructura ultrarrápida. El gobierno debe hacer una inversión masiva, tal vez como parte de un paquete de estímulo, para convertir la infraestructura digital de la nación en plataformas basadas en la nube y vincularlas con una red 5G.

De hecho, Schmidt ha sido implacable en la búsqueda de esta visión. Dos semanas después de la aparición de ese artículo de opinión, describió la programación ad hoc de educación en el hogar que los maestros y las familias de todo el país se vieron obligados a improvisar durante esta emergencia de salud pública como «un experimento masivo en el aprendizaje remoto». El objetivo de este experimento, dijo, era «tratar de descubrir: ¿cómo aprenden los niños de forma remota? Y con esos datos deberíamos ser capaces de construir mejores herramientas de aprendizaje a distancia que, cuando se combinan con el maestro … ayudarán a los niños a aprender mejor ” Durante esta misma videollamada, organizada por el Club Económico de Nueva York, Schmidt también pidió más telesalud, más 5G, más comercio digital y el resto de la lista de deseos preexistente. Todo en nombre de la lucha contra el virus.

Sin embargo, su comentario más revelador fue el siguiente: “El beneficio de estas corporaciones, que amamos difamar, en términos de la capacidad de comunicarse, la capacidad de lidiar con la salud, la capacidad de obtener información, es profundo. Piensa en cómo sería tu vida en Estados Unidos sin Amazon «. Agregó que la gente debería «estar un poco agradecida de que estas compañías obtuvieron el capital, hicieron la inversión, construyeron las herramientas que estamos usando ahora y realmente nos han ayudado».

Es un recordatorio sobre que, hasta hace muy poco, el rechazo público contra estas corporaciones estaba creciendo. Los candidatos presidenciales discutían abiertamente la caída de la gran tecnología. Amazon se vio obligado a abandonar sus planes para una sede en Nueva York debido a la feroz oposición local. El proyecto Sidewalk Labs de Google estaba en una crisis perenne, y los propios trabajadores de Google se negaban a construir tecnología de vigilancia con aplicaciones militares.

En resumen, la democracia se estaba convirtiendo en el mayor obstáculo para la visión que Schmidt estaba promoviendo, primero desde su posición en la cima de Google y Alphabet y luego como presidente de dos poderosas juntas asesorando al Congreso y al Departamento de Defensa. Como revelan los documentos de NSCAI, este inconveniente ejercicio del poder por parte del público y los trabajadores tecnológicos dentro de estas megaempresas, desde la perspectiva de hombres como Schmidt y el CEO de Amazon, Jeff Bezos, desaceleró enloquecedoramente la carrera armamentista de la inteligencia artificial, manteniendo flotas de automóviles y camiones sin conductor potencialmente mortales fuera de las carreteras, evitando que los registros de salud privados se conviertan en un arma utilizada por los empleadores contra los trabajadores, evitando que los espacios urbanos se cubran con software de reconocimiento facial, y mucho más.

Ahora, en medio de la carnicería de esta pandemia en curso, y el miedo y la incertidumbre sobre el futuro que ha traído, estas corporaciones ven claramente su momento para barrer todo ese compromiso democrático. Para tener así el mismo tipo de poder que sus competidores chinos, que ostentan el lujo de funcionar sin verse obstaculizados por intrusiones de derechos laborales o civiles.

Todo esto se está moviendo muy rápido. El gobierno australiano ha contratado a Amazon para almacenar los datos de su controvertida aplicación de seguimiento de coronavirus. El gobierno canadiense ha contratado a Amazon para entregar equipos médicos, generando preguntas sobre por qué omitió el servicio postal público. Y en solo unos pocos días a principios de mayo, Alphabet ha puesto en marcha una nueva iniciativa de Sidewalk Labs para rehacer la infraestructura urbana con $ 400 millones en capital semilla. Josh Marcuse, director ejecutivo de la Junta de Innovación en Defensa que preside Schmidt, anunció que dejaría ese trabajo para trabajar a tiempo completo en Google como jefe de estrategia e innovación para el sector público mundial, lo que significa que ayudará a Google a sacar provecho de algunas de las muchas oportunidades que él y Schmidt han estado creando con su lobby.

Para ser claros, la tecnología es sin duda una parte clave de cómo debemos proteger la salud pública en los próximos meses y años. La pregunta es: ¿estará la tecnología sujeta a las disciplinas de la democracia y la supervisión pública, o se implementará en un frenesí de estado de excepción, sin hacer preguntas críticas, dando forma a nuestras vidas en las próximas décadas? Preguntas como, por ejemplo: si realmente estamos viendo cuán crítica es la conectividad digital en tiempos de crisis, ¿deberían estas redes y nuestros datos estar realmente en manos de jugadores privados como Google, Amazon y Apple? Si los fondos públicos están pagando gran parte de eso, ¿el público no debería también poseerlo y controlarlo? Si Internet es esencial para muchas cosas en nuestras vidas, como lo es claramente, ¿no debería tratarse como una utilidad pública sin fines de lucro?

Y aunque no hay duda de que la capacidad de teleconferencia ha sido un salvavidas en este período de bloqueo, hay serios debates sobre si nuestras protecciones más duraderas son claramente más humanas. Tomemos la educación. Schmidt tiene razón en que las aulas superpobladas presentan un riesgo para la salud, al menos hasta que tengamos una vacuna. Entonces, ¿no se podría contratar el doble de maestros y reducir el tamaño de los cursos a la mitad? ¿Qué tal asegurarse de que cada escuela tenga una enfermera?

Eso crearía empleos muy necesarios en una crisis de desempleo a nivel de depresión y les daría mayor margen a todos en el ambiente educativo. Si los edificios están demasiado llenos, ¿qué tal dividir el día en turnos y tener más educación al aire libre, aprovechando la abundante investigación que muestra que el tiempo en la naturaleza mejora la capacidad de los niños para aprender?

Introducir ese tipo de cambios sería difícil, sin duda. Pero no son tan arriesgados como renunciar a la tecnología probada y verdadera de humanos entrenados que enseñan a los humanos más jóvenes cara a cara, en grupos donde aprenden a socializar entre ellos.

Al enterarse de la nueva asociación del estado de Nueva York con la Fundación Gates, Andy Pallotta, presidente de United Teachers del Estado de Nueva York, reaccionó rápidamente: “Si queremos reimaginar la educación, comencemos por abordar la necesidad de trabajadores sociales, consejeros de salud mental , enfermeras escolares, cursos de artes enriquecedores, cursos avanzados y clases más pequeñas en distritos escolares de todo el estado «, dijo. Una coalición de grupos de padres también señaló que si realmente habían estado viviendo un «experimento de aprendizaje remoto» (como lo expresó Schmidt), los resultados fueron profundamente preocupantes: «Dado que las escuelas cerraron a mediados de marzo, nuestro la comprensión de las profundas deficiencias de la instrucción basada en pantalla solo ha crecido «.

Además de los obvios sesgos de clase y raza contra los niños que carecen de acceso a Internet y computadoras en el hogar (problema que las compañías tecnológicas están ansiosas por cobrar, mediante grandes ventas tecnológicas), hay grandes preguntas sobre si la enseñanza remota puede servir a muchos niños con discapacidades, como lo exige la ley . Y no existe una solución tecnológica para el problema de aprender en un entorno hogareño superpoblado y / o abusivo.

El problema no es si las escuelas deben cambiar ante un virus altamente contagioso para el cual no tenemos cura ni vacuna. Al igual que todas las instituciones donde los humanos actúan en grupos, las escuelas cambiarán. El problema, como siempre en estos momentos de conmoción colectiva, es la ausencia de debate público sobre cómo deberían ser esos cambios y a quién deberían beneficiar. ¿Empresas tecnológicas privadas o estudiantes?

Las mismas preguntas deben hacerse sobre la salud. Evitar los consultorios médicos y los hospitales durante una pandemia tiene sentido. Pero la telesalud pierde en gran medida frente a la atención persona a pesona. Por lo tanto, debemos tener un debate basado en la evidencia sobre los pros y los contras de gastar recursos públicos escasos en telesalud, en comparación con enfermeras más capacitadas, equipadas con todo el equipo de protección necesario, que pueden hacer visitas a domicilio para diagnosticar y tratar pacientes en sus hogares. Y quizás lo más urgente es que necesitamos lograr el equilibrio correcto entre las aplicaciones de seguimiento del virus, que con las protecciones de privacidad adecuadas tienen un papel que desempeñar, y los llamados a un Cuerpo de Salud Comunitario que pondría a millones de estadounidenses a trabajar no solo haciendo seguimiento de contactos sino asegurándose de que todos tengan los recursos materiales y el apoyo que necesitan para estar en cuarentena de manera segura.

En cada caso, enfrentamos decisiones reales y difíciles entre invertir en humanos e invertir en tecnología. Porque la verdad brutal es que, tal como están las cosas, es muy poco probable que hagamos ambas cosas. La negativa a transferir los recursos necesarios a los estados y ciudades en sucesivos rescates federales significa que la crisis de salud del coronavirus ahora se está convirtiendo en una crisis de austeridad fabricada. Las escuelas públicas, universidades, hospitales y tránsito se enfrentan a preguntas existenciales sobre su futuro. Si las compañías tecnológicas ganan su feroz campaña de presiones y lobby para el aprendizaje remoto, telesalud, 5G y vehículos sin conductor, su Screen New Deal, simplemente no quedará dinero para prioridades públicas urgentes, sin importar el Green New Deal (el Nuevo Pacto Verde) que nuestro planeta necesita con urgencia.

Por el contrario: el precio de todos los brillantes dispositivos será el despido masivo de maestros y el cierre de hospitales.

La tecnología nos proporciona herramientas poderosas, pero no todas las soluciones son tecnológicas. Y el problema de externalizar decisiones clave sobre cómo «reimaginar» nuestros estados y ciudades a hombres como Bill Gates y Eric Schmidt es que se han pasado la vida demostrando la creencia de que no hay problema que la tecnología no pueda solucionar.

Para ellos, y para muchos otros en Silicon Valley, la pandemia es una oportunidad de oro para recibir no solo la gratitud, sino también la deferencia y el poder que sienten que se les ha negado injustamente. Y Andrew Cuomo, al poner al ex presidente de Google a cargo del cuerpo que dará forma a la reapertura del estado, parece haberle dado algo cercano al reinado libre.

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Coronavirus: La pandemia, los Estados y el mercado

Boaventura de Sousa Santos

Escrito por Boaventura de Sousa Santos

Salvo algunas excepciones, los gobiernos nacionales se han dedicado exclusivamente a gestionar la crisis pandémica y los resultados varían de un país a otro. Comienzan a discutirse ciertas cuestiones generales. Disfrazamos con gráficos y estadísticas todo nuestro desconocimiento sobre la dinámica de la pandemia, sobre sus causas próximas y lejanas, sobre la eficacia relativa de las diferentes políticas de contención y mitigación. Confiamos en la ciencia y la ciencia confía en que nuestro comportamiento confirme las estadísticas. Pero tanto los científicos como nosotros sabemos que los números están forzosamente viciados. No sabemos el número exacto de infectados (debido a la falta de pruebas) ni de fallecidos (debido a la subnotificación de casos). E incluso dando crédito a los números, no nos dicen nada sobre los criterios insondables con los que el virus selecciona a sus víctimas, tantas veces respaldados por las actuales o anteriores políticas estatales. Tres preguntas serán suficientes. ¿A qué clase social pertenece y qué color de piel tiene la mayoría de los que están muriendo en Brasil? ¿Cuál es el porcentaje de inmigrantes y refugiados entre los fallecidos por el virus en Suecia? Las olas de calor de años anteriores, ¿no habían advertido a las autoridades de los países europeos que las residencias de ancianos, tal como existen, serían una peligrosa zona de riesgo? Nos comparamos con los países más cercanos, que a veces presentan indicadores peores que los nuestros. En Europa, no se nos ocurre compararnos con Vietnam que, con 91 millones de habitantes y con una frontera de 1281 kilómetros con China, al día de hoy no tiene ningún muerto.

Actuamos en la sombra y en la oscuridad hay poco espacio para la política, especialmente para la política democrática. Esta es también la razón por la cual el consenso político se vuelve más fácil, y afortunadamente es así durante la emergencia, pues lo contrario resulta catastrófico. Basta pensar en los casos trágicos y patéticos de Estados Unidos y Brasil, donde la gestión de la crisis pandémica se ha convertido en la gestión de la crisis política.

¿Pero cuánto durará la emergencia? Por ahora, está claro que lo que llamamos pospandemia es, de hecho, el comienzo de un largo periodo de pandemia intermitente. Un periodo que ni siquiera termina con la distribución generalizada de la vacuna, ya que, si el modelo vigente de desarrollo y consumo continúa, la matriz energética actual (en resumen, el patrón civilizatorio imperante), vendrán otras pandemias y ciertamente serán más letales. De ser así, ¿tendremos que vivir en un estado de emergencia intermitente o permanente? ¿La protección de la vida será en el futuro incompatible con la democracia? Sabemos de varios Estados asiáticos que han logrado buenos resultados confiando en la disciplina de los ciudadanos. ¿Por qué en Occidente tenemos que imponer multas para que las personas se protejan? ¿Supone esto el fracaso de nuestros sistemas educativos, de una educación centrada en la falacia del individualismo y el espíritu emprendedor, que no educa para la solidaridad y la cooperación, para los bienes comunes y para todo lo demás que constituye nuestro destino común?

Decir que durante la pandemia las acciones del Estado se ejercen en la sombra significa que no se conocen todas las consecuencias de las acciones. Evidentemente se conocen algunas, y es a partir de su análisis que podemos comenzar a sospechar cuáles serán los escenarios posteriores a la pandemia.

Los países que decidieron pronto el confinamiento lo hicieron en general por una cuestión de principios (defensa de la vida) y por una cuestión práctica (evitar el colapso del sistema público de salud). Cuál prevalecerá lo sabremos próximamente. La cuestión es saber si la vida prevalece siempre sobre la economía o solo durante las pandemias. Durante la pandemia, el Estado ha mostrado una notable autonomía en relación con los mercados, que fueron eclipsados, y con los intereses económicos que, de repente, abrazaron (¿interesadamente?) la idea de la importancia del Estado en la regulación social. ¿Se trata solo de una tendencia fugaz? Veamos las señales.

El confinamiento tiene una lógica contracorriente de modo que su duración tiene que ser limitada. Para los países que recurrieron pronto a él, la política comienza con la flexibilización del confinamiento y, con ella, el fin del consenso. Durante el confinamiento, si los números aumentaban era culpa del virus, y si los números disminuían el crédito era del gobierno. De ahora en adelante, cualquier resultado negativo se atribuirá a las acciones del gobierno, mientras que cualquier resultado positivo se atribuirá a la disciplina de los ciudadanos.

El escenario en Portugal

El alcance de la disidencia dependerá de la explotación de resultados negativos por parte de la ultraderecha que en España nunca se desarmó, incluso durante la pandemia. En Portugal, la ultraderecha troikificada no solo existe, sino que de manera intrigante el canal de televisión pública continúa dándole amplio espacio.

Con respecto a la relativa autonomía del Estado portugués en el próximo periodo, las señales son preocupantes. Puede que incluso tengamos que concluir que el consenso entre los órganos de poder público, saludable durante la pandemia, puede llegar a cobrar un alto precio en la pospandemia inmediata. La cuestión fundamental es la de los cambios en el modelo social y económico, cuya urgencia fue expuesta con particular vehemencia durante la pandemia. Habrá cambios en la medida que el gobierno tenga fuerza para valorar los intereses nuevos o renovados revelados por la pandemia e imponerlos a los viejos intereses de siempre. Algunos ejemplos.

Durante la pandemia, se generó un gran consenso sobre la valorización del servicio nacional de salud (SNS). Este consenso se basó no solo en lo que hizo el SNS, sino también en cómo se comportó el sistema privado. Al no poder beneficiarse indebidamente de la crisis, el sistema privado se retiró a una posición que yo clasificaría como parasitaria, esperando que pase la tormenta y que el sistema de salud vuelva a caer en sus manos. Con cierta perplejidad, vemos que esto es exactamente lo que sucederá cuando la ministra de Salud anuncia el uso del sistema privado para reducir las listas de espera en lugar de tomar medidas urgentes para fortalecer el SNS. En otras palabras, volvemos al pasado, disfrazado como beneficio a corto plazo para los ciudadanos. Por lo tanto, estamos dejando de prepararnos activamente para la próxima pandemia.

El regreso de lo viejo también puede estar presente en la forma en que intentamos lidiar con TAP (Transportes Aéreos Portugueses), una intervención del Estado que en el momento de la privatización se hizo (y bien) al borde del abismo, pero que ahora podría corregirse siempre y cuando no se desperdicie la oportunidad.

Otra señal inquietante es la continuidad de la lógica de los subsidios e incentivos otorgados a las industrias y servicios que alimentan el modelo actual de producción contaminante, de consumo masivo basado en transporte sin condiciones de seguridad sanitaria, energía fósil, agricultura industrial y en inmensos centros comerciales que pronto se considerarán áreas de alto riesgo si, entre tanto, no son redimensionados. Este modelo está estrechamente relacionado con el cambio climático y la inminente catástrofe ecológica que, según el último informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés), están directamente relacionados con la recurrencia de pandemias En otras palabras, subsidiar el modelo actual de producción y consumo significa subsidiar la aparición de nuevas pandemias.

Para no desperdiciar las oportunidades que ha creado la pandemia del coronavirus, sería necesario que el consenso político esté sujeto a la condición que la experiencia reciente nos ha enseñado: si la izquierda hace la política de la derecha, los ciudadanos concluirán, tarde o temprano, que la derecha lo hace mejor.

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Panóptico totalitario global

María Alejandra Díaz Marín

Escrito por María Alejandra Díaz Marín

La tierra vive hoy un choque de dos paradigmas, una guerra total por la hegemonía geopolítica que regirá los próximos siglos: el nuevo nomos de la tierra. El modelo unipolar (Imperium) que lo creíamos vencido por la multipolaridad, hoy se establece con nueva piel desde el poder suave pseudocientífico y ajurídico, desplazando incluso instancias no democráticas (Consejo de Seguridad de la ONU, grupúsculo que decide la suerte del planeta), sustituyéndola por un panóptico totalitario global: maquinaria de vigilancia exterior e intervención interior vía programación, afectación endocrina y genética, ingeniería biológica inversa, exopolítica contra los Estados Nación soberanos para el control y aniquilamiento humano, orquestada desde el Estado Profundo denunciado por Eisenhower y JF Kennedy.

Panóptico no sólo prisión, también principio general de construcción, dispositivo polivalente de vigilancia, máquina de control universal de las concentraciones humanas (J.A Miller), modelo del mundo utilitarista de Bentham donde todo es pesado, calculado, controlado, evaluado, examinado, para establecer un espacio de control totalitario.

Sistema de dominio mediático y su doctrina de guerra informativa (infowar), quienes junto a la OMS -instancia supranacional financiada por intereses privados farmacéuticos- modifica a su antojo criterios, para preparar el sustrato pseudo moral e imponer protocolos, medidas de bioseguridad y enfilarnos hacia el Nuevo Orden Mundial –nueva normalidad-. Tres momentos rituales anclados al número 11 anuncian ese NOM: 11S 1990 discurso de Bush padre, 11S 2001 implosión de las Torres Gemelas, y 11 de marzo 2020 declaración de la OMS de la epidemia de Wuhan como pandemia.

Doctrina de Guerra preventiva, recreada hoy no desde un Estado Nación sino desde lo sanitario: enemigo espectral, invisible, no ubicable, deslocalizado, con el miedo y terror como fundamento, pánico global, prescribiendo protección y seguridad hobbesianas en función de entregar nuestras libertades y derechos humanos en nombre de la casa común, cambiando el contenido de nuestras propias Constituciones por normas tuteladas.

Es la misma lógica a diferente escala, esta vez ya no el recurso de exterminar el terrorismo como en 2001, sino perseguir eternamente al virus maléfico, cuyo rebrote, con inteligencia inasible, incluso extraterrestre, impone vacunas-chips y tatuajes electrónicos para movilizarnos. Cambiando la relación amigo enemigo de Clausewitz desplazando al terrorista, enfrentándonos a un enemigo espectral, despolitizándonos nos pacifica, con argumentos moralistas pseudo sanitarios y médicos, sin real evidencia empírica ni epistemología científica rigurosa, exponencialmente transversalizados por la infowar.

Ya lo decía Kissinger en el National Security Study Memorandum NSSM 200 Implications of Worldwide Population Growth For U.S. Security and Overseas Interests publicado con fecha 10 de diciembre del 74 donde preveía las Implicaciones del Crecimiento de la Población Mundial para la Seguridad de EE.UU e intereses de ultramar planteando un extenso control de la población pues se ponía en riesgo el acceso a minerales y otras materias primas.

Es lo que históricamente han hecho a nuestros hermanos africanos: conejillos de indias de vacunas desarrolladas por las farmacéuticas, disminución de su población y enfermedades que antes no aparecían en su radar clínico. Malthus y Darwin repotenciados.

Es el giro de los capitalistas a Señores Feudales: pandemia creada por el poder político económico transnacional desde falsificaciones bioestadísticas como excusa: en 2017 la OMS publicaba que ese año hubo 3.910.000 casos de enfermedades respiratorias, 650.000 eran muertos por gripes estacionales, que en 2018 no variaron, y resulta que ahora, sin el COVID19 ni siquiera rozar esas cifras es declarado pandemia y potenciado como tal por la GAFAT (Google, Amazon, Apple, Tuiter y Facebook) reinventando su negocio y el de las farmacéuticas a punta de enfermedades provocadas, incrementando sus ganancias en mayo en más de 750.0000 millones de dólares, asumiendo la máxima de cambiar la sociedad quebrándola en sus fundamentos para remodelarla según sus visiones (Christofer Wyllie Camdridge Analytis).

Nos asustan con el número de “infectados” cuando la evidencia científica demuestra que la presencia de la inmunidad comunitaria humana es lo que prevalece frente a los virus bacterias y parásitos con los que convivimos hace millones de años, desconociendo el diseño natural con el que combatimos las enfermedades y hemos sobrevivido como especie. África se rebela ejerciendo su soberanía cuando declara salirse de la lógica de la OMS y sus nefastos protocolos y recomendaciones. Aprendamos de ese ejemplo.

Tenemos abundantes recursos propios, tierras y minerales raros, petróleo, oro, diamantes, agua, biodiversidad y para desarrollarlos necesitamos población, por eso no podemos aceptar agendas de despoblación, ni los eufemismos sobre control de la natalidad ¡Es economía política estúpidos, soberanía! pues el crecimiento económico real se mide en términos del aumento de la densidad relativa potencial de población de la sociedad (LaRouche).

Unidos a los países de la tierra que luchan contra el pantano neoliberal, hoy escondido detrás de los supuestos intereses altruistas de la OMS y negocios de farmacéuticas y tecnológicas, conformemos una asociación de países soberanos de recursos mineros y nuevas energías, donde el dominio sobre las tierras raras energéticas se oponga a la fantasía de este nuevo anidamiento capitalista.

Somos patriotas y debemos oponerles nuestros descubrimientos, nuestra propia ciencia: Sirio Quintero y su nanotecnología, la Fundación Keshe y su tecnología plasmática, Carlos Álvarez y su medicina regenerativa con alimentos y el Dr. Gracián con sus plantas medicinales y alimentación adecuada.

Desde la República Bolivariana de Venezuela, frente a las pretensiones de estos grupos élites psicópatas que desconocen los principios elementales de la democracia y ciencia, decimos: la única verdad es tierra, recursos, tecnología y ciencia propia, agua, vida, patria y familia. No se equivoquen con nosotros y nosotras.

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